Violencia conyugal en Quebec: utilizan AirTags y otros dispositivos para rastrear a sus víctimas sin que lo sepan

Dispositivos como los AirTags, auriculares inalámbricos y sistemas de localización de vehículos están siendo utilizados para seguir los movimientos de personas sin su consentimiento. Los especialistas en violencia conyugal advierten sobre el aumento de estas prácticas y los riesgos que representan para la seguridad de las víctimas.
La tecnología, diseñada para facilitar la localización de objetos personales, también puede convertirse en una herramienta de vigilancia y control. En Quebec, profesionales que trabajan con víctimas de violencia conyugal alertan sobre un aumento de los casos en los que se utilizan dispositivos de geolocalización para seguir a una persona sin que esta lo sepa.
Según información difundida por TVA Nouvelles, algunas víctimas han descubierto que sus desplazamientos eran vigilados mediante pequeños rastreadores electrónicos escondidos en sus vehículos u otros objetos personales.
Descubrió dos AirTags escondidos en su automóvil
Una mujer, cuya identidad se mantiene en el anonimato por razones de seguridad, relató cómo comenzó a sospechar que su expareja la estaba siguiendo, pese a que llevaban aproximadamente dos años separados.

La mujer explicó que recibía mensajes relacionados con lugares a los que se desplazaba, lo que despertó sus sospechas. Para comprobarlo, decidió estacionar su vehículo en un lugar diferente al habitual.
La reacción de su expareja terminó por confirmar sus temores: el hombre apareció en el lugar donde ella se había estacionado.
Posteriormente, recibió una alerta en su iPad que le indicaba la presencia de un AirTag desconocido cerca de ella. Al revisar su automóvil, descubrió que había dos dispositivos de este tipo.
Su testimonio pone de manifiesto una realidad preocupante: las herramientas de localización pueden utilizarse para vigilar a una persona sin su conocimiento, incluso después de una separación.
Los especialistas advierten sobre los riesgos para las víctimas
Los profesionales que trabajan con personas afectadas por la violencia conyugal aseguran que están encontrando cada vez más situaciones relacionadas con el uso indebido de dispositivos tecnológicos.

Mylène Côté, directora general del Carrefour sécurité en violence conjugale, señala que este tipo de vigilancia puede ser especialmente preocupante cuando se evalúa el riesgo de violencia homicida.
Por su parte, Claudine Thibaudeau, responsable clínica de SOS violence conjugale, advierte que las herramientas utilizadas para rastrear a las víctimas no se limitan a los conocidos AirTags.
Entre los dispositivos que pueden utilizarse para conocer la ubicación de una persona se encuentran:
· AirTags y otros rastreadores Bluetooth: pequeños dispositivos que pueden ocultarse en vehículos, bolsos u objetos personales.
· Auriculares inalámbricos: algunos modelos pueden ayudar a localizar su ubicación mediante las funciones de sus fabricantes.
· Juguetes infantiles conectados: determinados dispositivos pueden incluir funciones de localización.
· Sistemas antirrobo para vehículos: según sus características y configuración, pueden ofrecer información sobre la ubicación del automóvil.
El problema aparece cuando estas herramientas se utilizan para controlar los movimientos de otra persona sin su consentimiento.
La vigilancia también puede provenir de familiares
Aunque estos casos suelen asociarse con exparejas o parejas actuales, los especialistas advierten que también pueden involucrar a otros miembros de la familia.
Una joven relató que encontró un AirTag en su automóvil y que, tras las gestiones policiales, se sospechó que el dispositivo había sido colocado por su padre.
La situación le provocó miedo e incertidumbre, especialmente porque nunca imaginó que alguien de su propia familia pudiera vigilarla de esa manera.
Estos testimonios muestran que el rastreo no autorizado puede afectar a personas de diferentes edades y circunstancias familiares.
¿Cómo saber si alguien está siguiendo tus movimientos?
Existen algunas señales que pueden justificar una mayor atención, especialmente cuando aparecen en un contexto de control, intimidación o violencia conyugal.
Entre ellas se encuentran:
· Una pareja o expareja parece conocer lugares que no le has comunicado.
· Recibes mensajes o preguntas insistentes sobre tus desplazamientos.
· La otra persona aparece inesperadamente en lugares donde te encuentras.
· Recibes alertas en tu teléfono sobre dispositivos de localización desconocidos que se desplazan contigo.
· Sientes temor ante la posibilidad de desactivar la geolocalización o cambiar tus rutinas.
Ninguna de estas señales demuestra por sí sola que exista un dispositivo de rastreo. Sin embargo, si se presentan junto con otras conductas de vigilancia o control, conviene tomarlas en serio.
¿Qué hacer si encuentras un dispositivo desconocido?
Si sospechas que alguien está siguiendo tus movimientos, es importante priorizar tu seguridad.
1. Comprueba las alertas de tu teléfono. Los teléfonos compatibles pueden avisarte cuando un rastreador desconocido parece desplazarse contigo. Sigue las instrucciones de seguridad que aparezcan en el dispositivo.
2. Utiliza herramientas de detección. Algunas aplicaciones, como AirGuard, pueden ayudar a identificar determinados rastreadores Bluetooth desconocidos.
3. Evita confrontar directamente a la persona sospechosa si temes una reacción violenta. En situaciones de violencia conyugal, descubrir o desactivar un dispositivo puede alertar a quien está ejerciendo el control. Busca asesoramiento para determinar cómo actuar de forma segura.
4. Conserva la información cuando hacerlo sea seguro. Las alertas, capturas de pantalla y fotografías del dispositivo pueden ser útiles si decides denunciar la situación. No te pongas en peligro para obtener pruebas.
5. Solicita ayuda especializada. Los profesionales de violencia conyugal pueden orientarte sobre las medidas de protección y las opciones disponibles según tus circunstancias.
También es importante recordar que desactivar un rastreador o modificar la configuración del teléfono no siempre resuelve el problema. Si existe vigilancia mediante otros dispositivos o cuentas compartidas, puede ser necesario revisar la seguridad tecnológica con ayuda especializada.

Aumentan los casos de acoso criminal en Quebec
Las cifras del Servicio de Policía de la Ciudad de Quebec (SPVQ) reflejan un aumento de los expedientes relacionados con el acoso criminal.
En 2023 se registraron 771 expedientes de esta categoría, mientras que en 2025 la cifra alcanzó los 920.
Aunque estos datos no corresponden exclusivamente a casos de geolocalización no autorizada, ilustran la evolución de los expedientes de acoso criminal en la capital provincial.
Es importante precisar que el uso de un dispositivo de localización puede estar relacionado con distintas infracciones según las circunstancias concretas del caso. La calificación jurídica depende de los hechos y de la legislación aplicable.
La seguridad de las víctimas debe ser la prioridad
La vigilancia mediante dispositivos tecnológicos plantea nuevos desafíos para las personas que sufren violencia conyugal. Herramientas pequeñas, económicas y fáciles de ocultar pueden convertirse en instrumentos de control cuando se utilizan sin autorización.
Los especialistas insisten en la importancia de reconocer las señales de alerta y buscar apoyo cuando exista temor por la propia seguridad.
En Quebec, las personas que necesitan orientación pueden consultar los recursos de SOS violence conjugale, que ofrece información y apoyo a quienes viven situaciones de violencia conyugal.
La tecnología debe servir para proteger y facilitar la vida cotidiana, no para vigilar, intimidar o controlar a otra persona.
Si sospechas que alguien está rastreando tus movimientos sin tu consentimiento, no tienes que afrontar la situación en soledad. Buscar ayuda especializada puede ser un primer paso para recuperar tu seguridad y tranquilidad.
Información difundida por TVA Nouvelles y testimonios de especialistas en violencia conyugal.









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